Me voy de WhatsApp principalmente por privacidad y porque no quiero apoyar el nuevo rumbo de Meta.
Recientemente han cambiado sus normas para permitir abiertamente el discurso de odio, los insultos y la desinformación contra el colectivo LGTBIQ+ bajo la excusa de la “libre expresión”.
Como no comparto estos valores, prefiero usar alternativas más seguras y respetuosas.